Planes de carrera

Trabajar como funcionario del Servicio Penitenciario Federal conlleva una gran responsabilidiad social, dedicación exclusiva, constante capacitación y las obligaciones y atribuciones inherentes a la función que está calificada como un servicio público jerarquizado y depositario de la fuerza pública, con los alcances que las leyes prevén para el caso.

El personal posee un régimen de carrera de 30 años de servicio (personal superior) o 25 (personal subalterno), con la posibilidad de extenderse en caso de ser necesario.

Los recursos humanos del Servicio Penitenciario Federal están integrados principalmente por esas dos categorías: personal superior y personal subalterno, de ambos sexos, que además se dividen en escalafones o especialidades.

Los escalafones para el personal superior son:

  1. Cuerpo General
  2. Administrativo
  3. Profesional

En el caso de los escalafones Cuerpo General y Administrativo, el ingreso es a través de la Escuela Penitenciaria de la Nación, donde al cabo de tres años egresan como subadjutores (primer grado de oficial) y técnicos superiores en tratamiento penitenciario o en administración, según el caso.

El escalafón profesional se divide en especialidades: Criminología, Sanidad, Servicio Social, Jurídico, Docente, Clero y Trabajo. En este caso se exige la formación universitaria o terciaria previa de cada especialidad y la aprobación de un curso básico de ingreso de tres meses aproximadamente.

El personal subalterno se agrupa en cuatro escalafones:

  1. Cuerpo General
  2. Auxiliar (Oficinista o Intendencia)
  3. Maestranza
  4. Subprofesional

En todos los escalafones se debe aprobar el curso respectivo de la especialidad, en la Escuela de Suboficiales.

El personal Cuerpo General abarca a más del 60% del total y prestan funciones, principalmente, en la seguridad y el tratamiento de las personas privadas de la libertad, mientras que las restantes especialidades lo hacen en tareas conexas o auxiliares.

Durante el transcurso de la profesión penitenciaria, el personal debe capacitarse en la Academia Superior de Estudios Penitenciarios y, además, se fomenta la formación universitaria y terciaria a través de convenios con Universidades Nacionales, estatales y privadas.