Se trata de un programa piloto implementado en el Servicio Penitenciario Federal, basado en la experiencia de la hermana Pauline Quinn y el proyecto “Dog Prision Program”, con la finalidad de capacitar a internos en el adiestramiento de perros de servicio para ayudar a personas discapacitadas

Es un organismo dependiente de la Dirección Nacional, cuya función será la de arbitrar las diligencias tendientes a asesorar a las distintas dependencias que operan bajo la órbita de la institución sobre las medidas conducentes a prevenir y reducir actos de corrupción

Se creó el Servicio de Sustentabilidad Ambiental y Gestión del Riesgo de Desastres, a los fines de elaborar políticas que promuevan un ambiente sustentable y generar acciones que contribuyan a prevenir, mitigar y dar respuesta ante situaciones de emergencia o catástrofe

La actualización constante en materia de criminología permite incorporar herramientas, avaladas empíricamente, en los abordajes de las personas alojadas en establecimientos federales, además de brindar fundamentos científicos a las decisiones de intervención de la administración penitenciaria 

La hermana Pauline Quinn visitará la Argentina

Invitada una vez más por el Servicio Penitenciario Federal, la creadora del programa de adiestramiento de perros en cárceles, residirá en el ámbito institucional del 19 de abril al 2 de mayo, para fortalecer la actividad.  

El programa denominado en la institución Huellas de Esperanza, desde 2010, utiliza como herramienta de reinserción en la sociedad, la capacitación de los privados de la libertad como adiestradores de canes.

Dog Prision Program fue creado hace 30 años por la hermana Pauline Quinn en los Estados Unidos y tiene como finalidad capacitar a detenidos en el adiestramiento de perros de servicio para ayudar a personas discapacitadas mediante la entrega de los canes entrenados que servirán de guías en sus necesidades cotidianas. En la actualidad esta experiencia se reproduce en más de 300 cárceles del país del norte.

Argentina es el único país en Latinoamérica que adopta esta modalidad de tratamiento desde 2010, en el Instituto Abierto de Pre egreso “Nuestra Señora del Valle” Unidad 33 y en el Centro Federal de Detención de Mujeres, Unidad 31, de Ezeiza. La capacitación de los adiestradores duró un año y medio y fueron supervisados por agentes penitenciarios que se formaron como profesionales en la Universidad Nacional de Buenos Aires (UBA). El equipo también está integrado por un veterinario, un médico clínico, una asistente social y una psicóloga.